Aline regresa a casa

Después de todo parece que la historia de Erika y Aline tuvo un buen desenlace. El pasado viernes se llevó a cabo una diligencia judicial para restituir la custodia de la menor a su madre.

Luego de un pleito legal que duró varios meses, finalmente la pequeña Aline volvió con su mamá, Erika de Jesús Martínez Avilés.

A temprana hora, personal del sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), del Mando Único así como del Poder Judicial y la Fiscalía General del Estado (FGE) se apersonaron a las afueras del domicilio del padre, Agustín Zamudio Díaz Ordaz.

Sin embargo, la pequeña estaba en la escuela y a pesar de solicitar a la dirección del plantel que la entregaran no fue sino hasta las 13:40 horas que la niña estuvo de nuevo en los brazos de su madre.

Erika estuvo desde las ocho de la mañana afuera del Colegio Buckingham y cinco horas y media después vio la recompensa a su esfuerzo, pues incluso durante las últimas horas la familia del padre de la niña le hizo la vida de cuadritos: la empujaron, se burlaron de ella y hasta trataron de negociar algo que ya era un hecho.

Al respecto, el procurador de la Defensa del Menor, Gonzalo Caballero, supervisó la entrega y destacó que ésta fue en forma pacífica.

Comentó que la dependencia a su cargo dará seguimiento al caso debido a múltiples irregularidades.

El funcionario aclaró que la niña se encuentra en buenas condiciones tanto físicas como psicológicas.

Por su parte, Erika de Jesús Martínez agradeció el apoyo de las autoridades así como de los medios de comunicación, pues hace casi un año que no podía estar con ella.

La historia

El drama inició en el 2011. A sus 23 años, Erika de Jesús Martínez Avilés inició una relación con Agustín Zamudio Díaz Ordaz, un tipo nueve años mayor que ella, hijo de Agustín Zamudio Ruiz, ex – secretario de Obras Públicas durante la administración municipal que encabezó Marcos Theurel Cotero.

Luego de un año de novios, Erika se embarazó y el 10 de marzo del 2013 nació Aline. Erika se dedicó a cuidar de su hija y al hogar, pero los problemas iniciaron en mayo del 2015 debido a que su pareja constantemente ingería bebidas embriagantes.

Aunque no estaban casados, Erika decidió separarse, pero Agustín le pidió seguir viviendo juntos hasta que la joven madre no soportó más y se fue con su hija en octubre del 2016 a rentar un cuarto.

Sólo contaban con una cama, un tocador, anaquel y su ropa. Sin embargo, Erika empezó a trabajar en un colegio en el área de preescolar y, al mismo tiempo, la pequeña Aline sufría las consecuencias de la separación de sus padres.

Agustín, por su parte, tenía un problema grave de obesidad al grado de llegar a los 200 kilogramos de peso, de tal suerte que su condición no le permitía hacerse cargo de la niña, entonces mandaba a sus padres y hermanos por ella durante las mañanas, quienes a su vez trataban de ayudarlo debido a sus problemas de salud.

Erika siguió con su vida e incluso realizó un posgrado en desarrollo de competencias para la docencia en el jardín de niños por la Universidad Pedagógica Nacional (UPN). Además, es licenciada en pedagogía, titulada y con cédula. De ahí que conoce perfectamente el daño que Aline ha padecido.

Sin embargo, el 23 de noviembre pasado los abuelos paternos de la pequeña fueron por ella, Agustín Zamudio Ruiz y su esposa Alicia Martínez de Jesús Díaz Ordaz Cienfuegos. La recogieron a las siete de la mañana, pero esta vez no la devolvieron. La familia tramitó un depósito judicial para impedir que su madre viera a su hija, la cual fue retenida en su casa-negocio ubicado sobre la avenida Lerdo de Tejada número 511.

Abuelos, padre y demás impidieron por la fuerza que Erika pasara a ver a su hija. Incluso llamaron a la policía y después la denunciaron por maltrato infantil. No conformes con eso, la filmaron y se burlaron de ella.

La única forma que Erika tenía para ver a Aline era por medio de convivencias en las instalaciones del sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de cuatro a seis de la tarde y de 10 de la mañana a dos de la tarde en sábados, justo cuando no había personal en el organismo asistencial.

El 13 de diciembre fue la fecha establecida por el juez para la primera convivencia, pero sólo Erika llegó y el 15 de diciembre llevaron a la niña pero uno de los familiares se la pasó filmando a la madre e interrumpiendo el poco espacio que tenían para estar juntas.

Después, en enero de este año, Erika recurrió a los tribunales mientras que Agustín Zamudio desistió de sus acciones legales, por lo que la joven pidió levantar el depósito, pero el juzgado sexto no giró la orden para que Aline volviera con su madre.

Meses después, Erika se dio la mano con el padre de su hija y pensó que la situación de la pequeña, que recién cumplió cuatro años, cambiaría para bien.

La joven de 29 años nunca imaginó que los padres de su ex – pareja serían quienes volverían a la carga para dilatar el asunto por la guarda y custodia que se desahoga en los juzgados octavo y décimo de lo familiar.

El juicio siguió su curso y finalmente el juez otorgó la custodia a la madre. Después de todo, la página creada en Facebook “el regreso de Aline” hizo honor a su nombre con un final feliz.

 

 

Armando Ramos / Cocktelera

 

 

 

 

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