Lo que comenzó como un secreto de celebridades en Beverly Hills para curar la resaca o el agotamiento tras una gira, se ha convertido en una tendencia global que hoy inunda las redes sociales y plazas comerciales en México. Los llamados “sueros vitaminados” o “terapias de hidratación intravenosa” se venden bajo la promesa de energía inmediata, piel radiante y un sistema inmune inquebrantable. Sin embargo, en semanas recientes, el brillo de esta industria del bienestar se ha opacado por una serie de tragedias que han encendido las alarmas sanitarias en el país.
Sueros vitaminados y el caso que conmocionó a Sonora
A principios de este mes de abril de 2026, la ciudad de Hermosillo, Sonora, se convirtió en el epicentro de una tragedia vinculada a esta práctica. Lo que debía ser un tratamiento preventivo de sueros vitaminados terminó en luto para varias familias. Según los reportes oficiales de la Fiscalía General de Justicia del Estado, al menos seis personas han fallecido tras recibir aplicaciones de sueros vitaminados en una clínica privada.
Entre las víctimas se encuentran Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo Sebastián, quienes buscaban fortalecer su salud y terminaron perdiendo la vida tras complicaciones fulminantes. A ellos se suman los nombres de Catalina Figueroa y Dinora, quienes presentaron reacciones adversas severas poco después de la administración de sueros vitaminados.

Las investigaciones preliminares apuntan a que estas soluciones de sueros vitaminados fueron preparadas de manera individual y recetadas por un mismo médico, posiblemente sin los protocolos de esterilidad necesarios o con concentraciones de sustancias que resultaron letales para el organismo.
¿En qué consiste realmente esta terapia de sueros vitaminados?
La terapia intravenosa (IV) de vitaminas consiste en la administración directa de una mezcla de líquidos, vitaminas (comúnmente del complejo B y vitamina C), minerales (como magnesio y calcio) y, en ocasiones, aminoácidos o antioxidantes como el glutatión, directamente al torrente sanguíneo.
El argumento principal de quienes los comercializan es la biodisponibilidad. Al evitar el sistema digestivo, las vitaminas llegan supuestamente al 100% a las células, a diferencia de los suplementos orales que pierden eficacia en el proceso de digestión. El famoso “Cóctel de Myers” es la base de la mayoría de estas preparaciones, diseñado originalmente para tratar condiciones médicas específicas como fatiga crónica o fibromialgia, pero que hoy se ofrece a cualquier persona sana en “IV Spas” o clínicas de belleza.
Los riesgos: Cuando el bienestar se vuelve un problema de salud
Inyectar sustancias directamente en la vena como sueros vitaminados es un acto médico invasivo que conlleva riesgos inherentes que muchas veces se omiten en la publicidad:
Toxicidad por vitaminas (Hipervitaminosis): El cuerpo humano tiene límites. Un exceso de vitamina A puede dañar el hígado, mientras que demasiado magnesio puede causar arritmias cardíacas o paros respiratorios. En los casos recientes, se sospecha que errores en la formulación crearon desequilibrios electrolíticos fatales.
Sepsis e Infecciones: Cualquier procedimiento intravenoso requiere una esterilidad absoluta. Si el lugar no cuenta con las certificaciones adecuadas, bacterias pueden entrar directamente a la sangre, provocando un choque séptico que puede matar a una persona en cuestión de horas.
Embolias de aire: Una burbuja de aire mal purificada en el equipo de infusión puede viajar al corazón o los pulmones con consecuencias mortales.
Falla Renal: Los riñones son los encargados de filtrar el exceso de lo que el cuerpo no necesita. Bombardearlos con megadosis de vitaminas y minerales puede saturarlos, provocando insuficiencia renal aguda.
Un vacío legal aprovechado por la estética
En México, la COFEPRIS ha emitido alertas constantes sobre los establecimientos que ofrecen estos servicios sin contar con licencias de actos quirúrgicos o de medicina especializada. Muchos de estos lugares operan bajo avisos de funcionamiento de “consultorios generales” o “spas”, lo que les permite evadir inspecciones más rigurosas.
A nivel internacional, la tendencia es similar. Recientemente, en Texas, se aprobó la ley HB 3749 que prohíbe a personal no médico o sin supervisión directa administrar estas terapias, tras la muerte de una mujer en un spa. La FDA en Estados Unidos también ha advertido que para una persona sana que lleva una dieta equilibrada, estos sueros no solo son innecesarios, sino que representan un riesgo injustificado.
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